Ya habían hecho historia metiéndose entre las 4 mejores tras derrotar a Grecia en los penaltis. Pero ayer, con un partido casi redondo ante Canadá (12-10), España volvió a demostrar que aún tiene hambre de éxitos y que, por mucho que se renueve, la mentalidad ganadora se mantiene intacta. Las españolas estarán en la final de los Campeonatos del Mundo de Budapest este próximo viernes.

El encuentro lo dominaron las españolas de principio a fin, a excepción de algún susto como cuando Canadá se puso 10-9 a 3:48 para el final. Ana Gual y Bea Ortiz tiraron del carro en el apartado goleador, con 5 y 3 goles respectivamente en su cuenta personal, mientras que Laura Ester fue un muro en la portería.

No obstante, la clave del triunfo español fue el gran planteamiento táctico que propuso Miki Oca y que sus chicas pusieron a la práctica a la perfección. El entramado defensivo que tan bien le funcionó a Canadá para derrotar a las anfitrionas húngaras, supuso su sentencia de muerte en el encuentro de semifinales.

Las españolas se dieron cuenta desde el primer momento de que una de las defensoras estaba actuando como segunda portera, haciendo brazo y tapando uno de los ángulos. Lo que las canadienses no tuvieron en cuenta fue el gran poderío español en el lanzamiento exterior. Ante un equipo con tan buenas lanzadoras, eso es como hacerse el harakiri. Ortiz y Gual se percataron rápidamente de la situación con grandes lanzamientos lejanos, que acabaron con todas las esperanzas canadienses. Cuando se quisieron dar cuenta, ya era demasiado tarde.

Igual de importante fue que jugadoras poco habituales en el aspecto realizador aportaran su granito de arena con un tanto. Fue el caso de Marta Bach o Clara Espar, que con un gol cada una allanaron un poquito más el camino de nuestras guerreras hacia la final.

El último gran obstáculo hacia la consecución del oro será ni más ni menos que la selección americana, un hueso muy duro de roer. Este próximo viernes a las 20:30, nuestras chicas se verán las caras con Estados Unidos en su lucha por repetir el oro que ahora hace 4 años consiguieron en las piscinas Bernat Picornell de Barcelona. De momento, con este pase a la final, España se consagra como mejor equipo de Europa.

El equipo masculino ha terminado noveno el campeonato tras vencer a Japón por 13-11. Los chicos de David Martín aún tienen mucho margen de mejora y la confianza en el técnico sigue intacta. El siguiente gran desafío será el verano que viene, en los Campeonatos de Europa de waterpolo Barcelona 2018.

 

Foto: FINA