Por Xabi Gómez.

Hablar del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat es escribir sobre la historia moderna del waterpolo. A pesar de que los primeros pasos en el camino de la profesionalidad de este deporte en España se diesen en las instalaciones de la Blume, actualmente es el CAR quien ha capitalizado todos los recursos y, por ende, deportistas de élite que este deporte ha dado. Sant Cugat, cuna de grandes waterpolistas, por sus instalaciones han pasado las grandes estrellas del panorama acuático nacional. Fue también donde se fraguaron las grandes gestas de este deporte a base, en muchas ocasiones, de sudor y lágrimas. Horas de entrenamiento donde se ha buscado la perfección que diese el acceso a los sueños más utópicos del deportista en los escaparates internacionales.

Si las paredes del CAR hablasen, podríamos encontrar grandes historias personales de superación, emparedadas en el dolor y las ganas por seguir creciendo. Testimonios en silencio de cientos de jugadores que han sufrido en sus propias carnes las dos caras del deporte. La buena y la mala reflejadas en las piscinas de Sant Cugat pero que, es un peaje que todo waterpolista debe de pagar si quiere llegar a lo más alto.

car1

Sesiones interminables de entrenamiento dónde sólo a través de BIWPA puede sentir el futuro jugador profesional de waterpolo todo lo que conlleva ser deportista de élite y, las metas que uno debe fijarse para coronarse entre los mejores. En el CAR nadie regala nada y, si estás ahí, es porque te lo has ganado, muchas veces a costa de amigos, familia, estudios…

Pero conscientes de todo ello, en el propio CAR el deportista tiene a su alcance los medios necesarios para formarse como jugador de waterpolo, persona y estudiante a la vez. Razón por la cual, uno de las grandes ventajas que ofrece el Centro de Alto Rendimiento es poder compatibilizar estudios y deporte pues, dentro de las instalaciones, los atletas pueden formarse educativamente extrayendo los valores que implica el deporte, como la constancia y el sacrificio, aplicándolos a los estudios. Como resumió Anni Espar en su entrevista a BIWPA, “los valores que aprendí durante esa época, me han ayudado a formarme como persona y como jugadora. Poder compaginar estudios con deporte es genial pero aún mejor es cuando aprendes y disfrutas de ello”. Lo dice toda una campeona del mundo y una subcampeona olímpica.

car3

En definitiva, evocar el CAR de Sant Cugat lleva a la mente de los que por ahí han pasado grandes recuerdos. Unos mejores otros peores pero, sin duda, era el medio necesario si un jugador quería crecer y llegar a lo más alto. Por eso desde BIWPA, creemos que a pesar de que las familias tengan que hacer un esfuerzo económico importante para que sus hijos puedan acudir y participar dentro de la metodología que BIWPA aplica, el CAR es el sanctasanctórum del waterpolo nacional y, si las futuras promesas de este deporte pueden tener la oportunidad de pasar por sus instalaciones, esa experiencia no tiene precio porque, estamos seguros que, habrá un antes y un después en la formación del jugador.