Por Xabi Gómez

¿Cómo empezaste en el waterpolo?

Fue en mi ciudad, Rosario. Comencé con la natación pero por amistades me pasé al waterpolo al ver que mis amigos acaban ahí la mayoría. La decisión no fue difícil y me adapté bien porque ya controlaba la natación, sólo me faltaba el dominio con la pelota.

¿Cuál fue tu progresión dentro del Club?

Me tocó jugar con los mayores siempre porque de mi categoría no había. A los 16 años llegué al primer equipo, aprendiendo mucho y a la selección un año más. En 2007 jugué mi primer Panamericano y fue un momento especial. De ahí ya no paré.

Conociendo cómo se vive el fútbol en Argentina, ¿es igual de pasional el waterpolo allá?

La realidad es que ahí el waterpolo no lo sigue mucha gente. Este deporte en Argentina es 100% amateur y eso se nota, los jugadores se pagan todo y, más que nada es un hobbie. En mi club se entrenaba de 21:00 a 23:00 así que los jugadores iban porque querían, no había obligaciones. Eso sí, es un juego duro (risas).

¿Podemos decir entonces que el waterpolo ahí es para gente con un poder adquisitivo de clase media?

Sí. Por lo general en Buenos Aires y Rosario los clubes son grandes y las tarifas son caras. Provincial, Sportsmen… por lo general podría decirse que si.

Hablabas de juego duro. Cuéntanos un poco.

Partidos de 20-15, nadie de defiende… todo centrado en el ataque y meter gol. Los jugadores dentro del agua lo viven de una forma muy pasional. Llega el punto en el que todos empiezan a gritar. Cuando vuelvo a Argentina a ver a mi hermano y la familia, y cuando veo las piletas pequeñas, cerradas… me entra dolor de cabeza de los gritos (risas). Pero es parte de cómo se vive el waterpolo ahí. Las pulsaciones son altas, hay muchos que pierden los papeles.

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Centrándonos en tu carrera deportiva, ¿cuándo decidiste probar suerte en España?

Cuando terminé el colegio me puse a tomarme en serio la posibilidad de venir acá. Me puse en contacto con un entrenador argentino que estaba en España y me dijo que aquí las cosas estaban difíciles. Además económicamente ni mis padres ni yo podíamos solventar el pasaje.

Creo que fue Dani Ballart quien al final te hizo de enlace…

Así es. Al final, la casualidad es que llegó Dani Ballart a Santa Fé a dar una clínica con Jennifer Pareja. Quedamos en que me escribiría tanto si sí como si no. Pasaron los meses y yo ya pensaba que se le había olvidado. Pero ¡llegó su mensaje!. El CN Montjüic se portó muy bien y llegué al final de temporada cuando ellos estaban en Segunda División. Ese año ascendimos.

A la temporada siguiente seguiste en el CN Montjüic, ya en Primera…

Sí. Se armó un equipo fuerte, como para ascender a División de Honor. Fue una temporada muy buena en lo deportivo y personal.

Luego recalaste en el CN Sabadell, tu primera temporada en la máxima competición. ¿Cómo fue?

Gracias a Dani Ballart que en aquel entonces era Director Técnico del Club. Ahí estuve dos años. Fue duro, porque acostumbrarse a la exigencia física de los entrenamientos no estaba acostumbrado. Además estaba Gabi Hernández que era muy exigente también. Pero en ese sentido no tengo problemas para entrenar y entrenar. Fue duro, pero lindo, aprendí muchas cosas.

Tu juego al principio de tu etapa en España, se caracterizó un poco por esa manera ‘alocada’ que tenías de jugar. Un poco al estilo de lo que comentabas de Argentina…

Si. Ahí es cuando aprendí a defender. Todavía me cuesta (risas). Gabi me volvía loco en la defensa porque veía que no podía defender a nadie. Pero al final acabé haciendo lo que podía y fue bien.

La final de Copa del Rey 2012 que jugaste con el CN Sabadell marca un antes y un después en tu carrera…

Empecé el partido mal porque había hecho dos expulsiones y estuve un cuarto en el banquillo. Pero cuando volví estuve mucho mejor y fue una final muy bonita y entretenida para el público.

En 2013 recalas en el Atlétic Barceloneta…

Un salto muy importante por poder jugar en Europa. Este club lo tiene todo y están apostando fuerte por el waterpolo. Además ganar la Final Six… qué te voy a decir. Nunca imaginé que mi primer año en Europa podríamos lograr el éxito que obtuvimos y, además ganando como lo hicimos. Cada uno hizo su mejor partido porque si no no ganamos. Si alguno hubiese fallado no lo hubiéramos conseguido.

¿Por qué decides nacionalizarte con España?

El principal motivo es poder disputar competiciones internacionales. El waterpolo está en Europa y quiero seguir creciendo y mejorando tarde o temprano tenía que dar este paso. La gente de argentina me han comprendido y saben que tenía que hacerlo.

Hablemos de futuro. ¿Qué será de Chalo Echenique?

No descarto nada. Me gustaría jugar fuera. En Italia, Croacia, Hungría… me da igual pero me encantaría poder disfrutar de una nueva experiencia y ver otro waterpolo. Pero estoy muy contento aquí, más no se puede pedir y ojalá pueda quedarme. Ya veremos cuando el Club decida a hablarlo., en 2013 firmé por dos años y este año toca hablar.