Las selecciones españolas senior, júnior y juvenil, tanto masculinas como femeninas, se han llevado seis metales entre Europeos y Mundiales en un solo verano

 

El waterpolo español ha vivido el verano más exitoso de toda su historia. Si bien en la categoría femenina ya nos habíamos acostumbrado a los grandes éxitos, como la plata en los JJOO de Londres 2012, el oro en el Mundial de Barcelona 2013 o, más reciente, la plata en el Mundial de Budapest 2017, este año los chicos han dado un paso adelante con una plata histórica en el Europeo de Barcelona. Seis equipos, tres categorías y seis medallas. Pleno de metales en un verano de locura.

Desde que David Martín tomó las riendas de la selección española masculina absoluta tras los JJOO de Río 2016, se habló de empezar a forjar un grupo para llegar al máximo nivel de cara a las Olimpiadas de Tokio 2020, sin pasar por alto unos Europeos en casa como los de este verano. Tras una decepcionante novena plaza en el pasado Mundial de Budapest 2017, Martín apostó por renovar el equipo e incorporar a un grupo de jóvenes que han aportado frescura y han liderado un cambio generacional necesario. Figuras como Álvaro Granados, Roger Tahull o Álex Bustos han dado un paso al frente y se han convertido en piezas claves del proyecto de Martín.

Siguiendo los pasos de estos tres jugadores hay dos grupos más que han dado otro acelerón este verano para un día poder estar con los absolutos. La selección juvenil de Javier Sánchez Toril consiguió la plata en el Mundial disputado en Szombathely (Hungría), mientras que los júniors, con Tato García al mando, se llevaron el bronce en el Europeo.

Las selecciones femeninas tampoco se quedaron cortas. Tras caer en semifinales contra Grecia, las absolutas sacaron la fuerza necesaria para hacerse con el bronce en el Europeo de Barcelona. Las chicas de Miki Oca no se cansan de ganar metales. En categorías inferiores, tanto la selección juvenil en el Mundial, como la júnior en el Europeo, se llevaron las medallas de oro en sus respectivas competiciones.

No es flor de un día

Tal y como apuntan desde la Real Federación Española en La Vanguardia, esta gran cosecha de medallas no es fruto de la aparición de grandes generaciones de deportistas o de entrenadores de altísimo nivel. “Es el trabajo de más de ocho años y con muchas personas detrás”, señalan, técnicos como Gaspar Ventura, que fue el responsable del área de waterpolo hasta hace dos años, o de Quim Colet, antiguo director técnico de la Federación Catalana de Natación y actual director deportivo de BIWPA.

También es un éxito de los centros de tecnificación donde se forma y prepara a todos los jóvenes talentos para que puedan llegar algún día a competir con la selección absoluta. Evidentemente, cuando hablamos de centros de alto rendimiento el CAR de Sant Cugat es la joya de la corona. Situado en las afueras de Barcelona, el centro se ha convertido en la gran fábrica de talentos de waterpolo español.

 

Foto: WP2018BCN