Gracias a nuestro servicio de Team Training Camp hemos podido tener en las piscinas municipales de Montjuic a dos equipos extranjeros a lo largo de esta semana. Por un lado, el juvenil masculino del Clube Náutico Académico – CNAC (Portugal), y por otro el cadete femenino del Melville (Australia). Ambas plantillas han entrenado a lo largo de toda la presente semana en doble sesión, con la inestimable ayuda de varios equipos catalanes para reforzar los entrenamientos.

Un deporte en desarrollo

Así es como definen Filipe Oliveira (entrenador del Coímbra), y sus jugadores Henrique Silva y Tiago Dinis (Internacional U17) la situación de este deporte en Portugal. “La situación no es buena. No hay demasiada cultura, el país sólo piensa en el fútbol y no ofrece ayudas a otros deportes. Hay poca divulgación y por eso cuesta coger impulso para ponerse al nivel de otros países como por ejemplo España”, asegura Oliveira. Según la opinión de los tres, los jugadores lusos necesitan mejorar su físico y su fuerza, además de aprender una mejor base táctica para llegar a la élite. Sin ir más lejos, un jugador que llegue al nivel de españoles, franceses o italianos se ve como un rara avis.

Si atendemos a los entrenamientos, nos cuenta Tiago Dinis que la principales diferencias son que “en España se entrena con mucha más intensidad, además de emplear más horas de entrenamiento, sobre todo fuera de la piscina. Se centran mucho en desarrollar la parte táctica y la fuerza de los jugadores. Los entrenamientos aquí son más específicos, mientras que en Portugal tocamos las bases del nado y el pase”. Además, a los entrenadores lusos les cuesta más encontrar soluciones a los problemas de sus equipos debido a una falta de formación adecuada en los técnicos.

Henrique Silva cree que el hecho de jugar contra el CN Rubí –uno de los equipos que colaboró con BIWPA– es muy positivo para el CNAC ya que les ayuda a mejorar su competitividad: “En Portugal somos uno de los mejores equipos, pero si jugáramos en la liga de Barcelona disputaríamos las últimas plazas. Los equipos de Barcelona son más físicos, más altos y saben controlar mejor el balón que nosotros”. Algo con lo que su compañero de equipo está de acuerdo, añadiendo que también son “más inteligentes, pueden hacer movimientos automatizados porque entrenan más, son muy organizados y se entienden genial entre ellos. No necesitan ser más rápidos que nosotros porque son más listos”, afirma Dinis.

Finalmente, la valoración del papel de BIWPA en este campus es sumamente positiva por todas las partes. Para el entrenador, Filipe Oliveira, cabe destacar que facilita “ver otra forma de vida, conocer personas de otro nivel y diferente experiencia, para de esta forma intentar ser como los mejores del mundo. Nuestra meta debe ser alcanzar el nivel de España”.

cnac

Mejorar a partir de una misma idea

Bien diferente es el caso del Melville, equipo de una pequeña localidad australiana. Hablamos con tres componentes de su cadete femenino: la entrenadora Chloe Nella y las jugadoras Brooke Pensini y Sarah Leavy. Para la coach el waterpolo en Australia vive un buen momento, practicando un estilo “cada vez más físico, fuerte y rápido. En general entrenamos durante las mismas horas que en Barcelona, aunque en Australia sólo hay una piscina para los equipos masculinos y los femeninos, por lo que es complicado hacerlo tanto como nos gustaría”, confiesa Nella.

Su equipo escogió como parte del programa las video session para los entrenamientos matinales, donde las jugadoras ven mediante cámaras bajo agua sus errores, que más tarde corrigen en piscina con el entrenador de BIWPA Xavi Balaguer. Para Sarah Leavy es una ayuda imprescindible ya que mejoran “diferentes perspectivas, como la colocación y el uso de las piernas”.

En cuanto a los entrenamientos generales, no distan mucho de lo que hacen en Australia, ya que como nos cuenta Brooke Pensini tienen “ejercicios y objetivos similares. En Barcelona sí es cierto que son más duros, hay que actuar y pensar rápido para sacar ventaja de las situaciones”. En parte, gracias a la ayuda de un CN Rubí que ha supuesto un digno apoyo para las cadetes australianas. Las tres componentes de Melville coinciden en apuntar que se trata de un equipo físico y muy competitivo, que además juega muy organizado.

A modo de conclusión, siempre quedan palabras de agradecimiento para la experiencia con BIWPA, que según Chloe Nella “nos ha hecho más rápidas, más fuertes y más físicas. Las chicas han aprendido a agarrar a las rivales, aguantar los defensores y sacar ventaja de ello. Además, en la defensa han aprendido a frenar la conducción de su marca”.

melville