Conversamos con la estrella del CN Atlètic-Barceloneta, uno de los jugadores con más talento del waterpolo mundial, Felipe Perrone. El hispano-brasileño participó en el primer campus de BIWPA en 2014, en el CAR de Sant Cugat. Ahora, a pocas semanas del 5o aniversario, analiza la evolución de BIWPA y repasa algunos de los temas de actualidad.

 

En 2014 tuvimos el placer de contar contigo en nuestro primer campus, el de Easter en el CAR de Sant Cugat. ¿Qué recuerdos tienes?

Mis recuerdos son de un grupo de personas que tenían muchísima ilusión de estar realizando un proyecto llamado Barcelona International Water Polo Academy (BIWPA). Era el primer año y creo que ahí tengo que hacer mención a Cristina, que la veías ahí con su energía tan característica. Y todos los niños locos por la experiencia que estaban viviendo. Para definirlo bien, creo que sería como el waterpolo en su esencia. Los niños locos por lo que estaban viviendo y a su lado todo un grupo de profesionales disfrutando de poder ofrecer todo esto a los niños.

 

En aquel momento viviste los inicios del proyecto BIWPA y nadie sabía hasta donde podría llegar. ¿Te esperabas este crecimiento más allá de este campus?

Yo creo que desde el principio, cuando hablaba siempre con Quim, con Cristina, con Yuri…, por haber jugado en muchos sitios en el mundo, siempre vi una demanda de gente que quería mejorar su nivel de juego, mejorar como waterpolistas, y estaban enamorados de Barcelona. Y esta es una combinación perfecta.

Además, creo que en el primer campus ya se veía no solo la parte de ganas e ilusión, pero también organización, que es algo que muchas veces pedimos en nuestro deporte, que exista mejor organización, proyectos más desarrollados con tema de marketing, etc. Desde el principio se veía que la propuesta de BIWPA era diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en nuestro deporte.

 

Felipe Perrone – BIWPA Easter Camp 2014

 

¿Con valoras la evolución que ha vivido BIWPA y cuál crees que es el servicio más atractivo?

En el primer torneo de Beach Polo en Palamós en agosto de 2017 hablé con la organización y realmente les dije que este tipo de eventos e iniciativas son el paso adelante que necesitamos en nuestro deporte y que no existían antes. Creo que esto es lo primero que llama de BIWPA. Los deportistas que participen en los proyectos de BIWPA saben que habrá buenos profesionales, calidad de enseñanza y sobre todo una organización que funciona a la perfección. Eso es algo que todos los padres siempre desearían, que puedan tener a sus hijos pudiendo vivir el sueño de aprender waterpolo con otros niños de otras culturas, vivir una experiencia única, sabiendo que estarán en una organización que funciona, que les va a cuidar y que van a poder vivir todo de la manera más bonita.

 

A nivel global, ¿crees que más allá de clubs y federaciones es importante la entrada del sector privado dentro del mundo del waterpolo?

Lo veo fundamental y creo que esto ha sido un paso muy importante en nuestro deporte, en el que BIWPA ha tenido un papel muy importante. Las federaciones y clubs han visto que estructuralmente no pueden llegar a organizar eventos de máximo nivel. Ahí es donde aparecen las empresas privadas, que cuentan con la estructura, el know-how y el expertise para poder realizar este tipo de eventos.

 

Siempre hemos hablado que el problema del waterpolo no era tanto las reglas del juego, sino la presencia de una organización, una manera de hacer eventos, un proyecto de marketing por detrás… Creo que las empresas privadas están demostrando que pueden realizar eventos como el Europeo de Barcelona o el propio BIWPA.

 

¿Qué pueden ofrecer estas empresas privadas que no puedan ofrecer los clubs y federaciones?

Primero, la realización de eventos. Realizar eventos de máxima calidad, con una estructura y una organización más completas. Segundo, los campus. El hecho de que sea una organización privada y que funcione bien, como BIWPA y otras empresas, facilita que los campus sean de máxima calidad y tengan más flexibilidad que una federación, que está involucrada en otras mil cosas.

Finalmente, creo que es muy bonito el tema de la Academia. Yo veo en muchos clubs, en otros países incluso, que hay muchos niños que quieren dedicarse más al waterpolo y no pueden, ya sea por falta de espacio o de profesionales. Y la Academia entra ahí y es una de las cosas que me parece de verdad increíble. No solo a nivel español, a nivel mundial, en todos los sitios que he estado, Brasil, Estados Unidos, siempre hay estos deportistas que sueñan en poder dedicarse más al waterpolo y no pueden porque no hay estructura para esto. Y ahí creo que está lo bonito de la Academia.

 

Felipe Perrone – Beach Water Polo Costa Brava Palamós 2017

 

¿Como ves a Barcelona posicionada en el panorama mundial actual del waterpolo?

Barcelona es una de las capitales del waterpolo mundial. Y este tipo de iniciativas y eventos fomentan todavía más que Barcelona sea una ciudad de waterpolo. Además, creo que son muy importantes para la popularización de nuestro deporte y la práctica de niños. Lo que hubo por ejemplo en el Europeo y con el HaBaWaBa Spain fue algo que dejó huella. Y nosotros lo notamos, y como profesional del deporte lo notas cuando la gente por la calle ves que va siguiendo el Europeo, va acompañando y se forma todo un movimiento. Esto para el crecimiento del deporte es fundamental. Y si existe una capital como Barcelona y todo lo que significa como ciudad es un orgullo y un lujo.

 

Has jugado en muchos otros lugares del mundo: Croacia, Italia… ¿Qué puede aportar Barcelona que no hayas visto en otros sitios?

Barcelona, quizás Budapest, Belgrado… Son pocas las ciudades que tengan tantas piscinas y una estructura tan integrada en la ciudad que permita a un equipo o a un jugador poder vivirlo todo. Me pasa muy a menudo cuando hay equipos de Brasil que preguntan, “¿dónde vamos a entrenar?”, “¿dónde puedo desarrollarme como jugador?”. En Barcelona encuentran muchos clubs, oferta de estudios, cultural y de vida que, todo junto, la convierten en una de las mejores opciones, sino la mejor junto con Budapest o Belgrado.

 

Estamos viendo recientemente cambios importantes en la forma de entender el waterpolo, como es el caso del Pro Recco, con su gira como local en Champions, o la propia RFEN: ¿Crees que se está viviendo una revolución en el mundo del waterpolo?

Yo creo que sí. La verdad es que siempre somos muy críticos con el waterpolo, pero es verdad que se están dando pasos y se nota. Vamos un poco tarde y tenemos que correr contra el tiempo, pero se han dado pasos muy importantes. Podemos hablar del acuerdo con Premaat de la Federación Española, las transmisiones en directo y un producto que es ahora la liga. También LEN y FINA están trabajando en este sentido. Creo que hay una tendencia en todas las estructuras de evolucionar la parte que es marketing y ofrecer el waterpolo como un producto y no sencillamente como un deporte.

 

Ya es una realidad el nuevo reglamento. ¿Crees que dará buenos resultados?

Sinceramente no lo he probado y me cuesta dar una opinión… Pero por lo que he hablado con la gente que sí lo ha probado en la Copa FINA dice que no cambia tanto el waterpolo, pero lo hace más dinámico y más rápido. La gente tuvo una impresión muy buena. Pero como siempre habrá que verlo y analizar los cambios.

La única parte negativa que veo es que estamos pidiendo un deporte más dinámico y de más intensidad y se han reducido mucho los descansos. Para los jugadores será muy difícil mantener un waterpolo tan atractivo y tan bonito, sobre todo en las competiciones de alta duración, como un Europeo o un Mundial, y ni hablar en unos Juegos Olímpicos en los que pasamos a 11 jugadores. Menos jugadores, más dinámico, menos descanso. Aquí sí que quizás es la única crítica que tengo.

 

¿Hay algún cambio que creas que os puede beneficiar para vuestro juego?

Yo creo que la falta en seis metros va a ser la que más se va a notar. A muchos jugadores les va a costar más hacer goles de falta, pero por otro lado el hecho de que se pueda sacar el balón y seguir atacando va a implicar una dinámica de juego completamente distinta. Vamos a tener que hacer todos un cambio de chip, desde el portero que se adelanta en las faltas hasta los demás jugadores, que va a cambiar bastante el sistema de juego y táctico.

 

A nivel de selección, ¿cómo está el equipo tras el éxito de Barcelona?

El waterpolo español masculino necesitaba un éxito así. Un sueño en Barcelona, es un recuerdo inolvidable, la Picornell llena, la gente gritando… Casi todos ahí hablamos de uno de los momentos más bonitos de nuestra carrera deportiva. Pero ahora, después de este paso viene lo más difícil, que es mantenerse ahí arriba. Nosotros tenemos la ventaja de tener muchos jugadores que siguen jugando muchos partidos de alto nivel, somos un equipo joven y lo vivimos todo con mucha ilusión, sin una presión excesiva. Cuando vives cosas como Barcelona cada día que entrenas te acuerdas de esto y entrenas cada día para volver a tener esta sensaciones.