El New York Athletic Club (NYAC) fue uno de los clubes pioneros en Estados Unidos desde que el water polo comenzó su andadura al otro lado del Atlántico. Como bien sabe la mayoría de personas que puedan leer este artículo, se desconoce por completo el origen de este deporte si bien algunos historiadores lo sitúan en Escocia entre mediados y finales del siglo XIX.

El waterpolo tuvo mucho eco en todo el mundo, teniendo la belle epoque en los ‘felices’ años veinte del siglo XX. Hasta que no hubo un ente que englobara a todas las federaciones del mundo, no había unas reglas comunes. De este modo, en Estados Unidos podríamos decir que el wáter polo se destacó por su fuerza y lucha. En este contexto, en Nueva York surgió un Club deportivo que albergó diferentes modalidades. Una de ellas, el waterpolo. Pero en 1915, el NYAC importó el juego británico desde Inglaterra y, así, fue depurando su juego en uno menos bruto y más táctico, haciendo hincapié en la natación.

El sistema que se utilizaba en los Juegos Olímpicos por aquel entonces, no es como el actual donde se hace una lista con los mejores jugadores del país. Por aquel entonces eran las escuadras vencedoras en cada nación las que representaban a su país. En América, los NYAC fueron imparables en ese sentido. Quizás, el culmen fue el oro obtenido en St. Louis (1906) ante su público. Cierto es que sólo participaron equipos americanos –un dato que omiten algunas fuentes norteamericanas-, pero es innegable que los NYAC representaron las barras y estrellas como nadie en su país.

Tras la depresión económica de 1933, el waterpolo fue desapareciendo del panorama público americano. Así siguió hasta la década de los 50 y con ello el NYAC y su sección de water polo. Pero a partir de 1958, el juego ‘volvió al agua’ con más fuerza que nunca

Cuando en 1960 se compuso el Comité Olímpico Americano, el rol de los NYAC cambió. A partir de esa etapa se procuró que sus jugadores acudieran a representar a su país. Y así ha sido jugando un papel determinante en la lista de convocados que daba el seleccionador nacional.

Merrill Moses, Josh Samuels, John Mann, Tony Azevedo and Alex Bowen… y un sin fín de excelentes jugadores han sido una parte muy importante en los últimos años no sólo de la selección americana, también del NYAC.

En definitiva, hablar del NYAC es evocar la historia del waterpolo americano y hoy en día, más de cien años después de que comenzarán a jugar a water polo, este club está más vivo que nunca como lo demuestran sus vitrinas.

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