Turbo Foto

La empresa Turbo es desde hace décadas, sinónimo de waterpolo. Pro Recco, Atlétic Barceloneta, Croacia, Serbia, España, Team USA, etc. Sus productos son utilizados por los mejores y su labor ha hecho que los waterpolistas estén representados por una marca y se sientan atendidos. A través del siguiente reportaje conoceremos un poco más a fondo esta entidad catalana y un sinfín de anécdotas y curiosidades de la mano de Alex Massó y Clara Massó, CEO de Turbo y Responsable de Comunicación respectivamente.

Los orígenes

Turbo es, desde sus inicios, una empresa familiar dirigida por la familia Massó. Es una marca utilizada por la mayoría de los grandes equipos y selecciones de todo el mundo. Sus orígenes son para los más jóvenes algo desconocidos. Fundada durante la segunda mitad del siglo pasado, esta empresa familiar fabricaba prendas elásticas. El éxito fue inmediato pero, a mediados de los ochenta, fruto de la crisis que se vivió en España, quebró.

Al año siguiente resurgió de sus cenizas y volvió para quedarse con más fuerza teniendo como producto estrella los bañadores. No fue hasta finales de los ochenta y principios de los noventa cuando se fueron gestando los primeros bañadores de competición.

El germen de la mayoría de bañadores que actualmente utilizan la mayoría de waterpolistas, tuvo nombre propio: Umberto Panerai. Un portero italiano del Settebello y que también fue el primer Director Técnico de waterpolo de la Federació Catalana de Natació. Con él surge la posibilidad de crear el primer bañador exclusivo para waterpolistas gracias a sus orientaciones sobre qué es lo que necesitaban los jugadores.

El prototipo fue todo un éxito y sirvió para abrir todo un horizonte de expectativas. Aquí surge un segundo protagonista: Manel Alled. Con la ayuda de éste, se pudo contar con la colaboración de la estrella mundial del momento Manel Estiarte. Junto con Dani Ballart, Víctor García y Marc Barahona, colaboraron en el primer catálogo de Turbo.

Debido al éxito que tuvo, al año siguiente fue el propio Manel Estiarte quien protagonizó el catálogo. Incluso, ayudó en la apertura paulatina del mercado italiano a Turbo.

Un salto cualitativo

En los sucesivos años, Turbo se dedicó a profundizar en el ámbito del waterpolo proporcionando a los jugadores y técnicos aquello que necesitaban ya fueran pizarras o cualquier objeto. Pero si hay una fecha clave para Alex Massó y Turbo es el Mundial de Barcelona 2003. Aquel año, las principales marcas dieron plantón a la FINA y, ante la falta de patrocinios, el organismo internacional decidió desgranar en secciones el patrocinio.

De esta manera, Turbo pudo por primera vez en su historia dar un salto al estar presente en el Mundial de Barcelona como entidad patrocinadora del waterpolo. Todo un hito para esta empresa familiar. Un hecho reseñable que le sirvió para tomar más contacto con el exterior y afianzarse como referente en el waterpolo.

La actualidad

Familia MassóTurbo, desde entonces, ha continuado la dinámica de internacionalización. Hoy en día, el 65% de las ventas se hacen fuera de España, siendo Estados Unidos, Italia y Francia los principales mercados. Hay algo que admite Alex Massó y, es que en los últimos años, han aflorado diferentes marcas en España debido a la excesiva internacionalización de Turbo y por consiguiente se ha descuidado algo el mercado nacional. Pero, a día de hoy, uno de sus principales objetivos es volver a recuperar esa presencia en España. Fruto de lo cual, algunos equipos han vuelto a Turbo.

En ese sentido, el apoyo a iniciativas -como por ejemplo torneos-, que fomenten el waterpolo, Turbo ha estado siempre dispuesto a colaborar. BIWPA es, quizás, uno de los ejemplos más claros. Desde el inicio siempre han colaborado en los campus de waterpolo y sus estudiantes de Academia utilizan los productos Turbo.

En definitiva, el éxito de Turbo y, por ende de la familia Massó, se ha ido consagrando con el paso de los años hasta convertirse en una de las marcas por excelencia en el mundo de waterpolo gracias a la calidad de sus bañadores fabricados exclusivamente en España. Una empresa familiar, con un pasado, presente y, sobre todo, futuro.