Xavi tengo que decírtelo. Eres un clásico del waterpolo. ¿Cómo empezaste este idilio con el waterpolo?

¡Gracias por lo de clásico! Pues quizá sí… He sido jugador, entrenador, Director Técnico y Presidente de club. He jugado en todas las divisiones del waterpolo estatal y he entrenado también en todas la divisiones, masculinas y femeninas y a grandes jugadoras y jugadores. Treinta y pico años de idilio con el waterpolo.

Mi inicio fue algo atípico. Después de practicar algunos deportes, entre ellos la natación, un día en el CN Sabadell, coincidí con un entrenamiento del equipo de waterpolo de veteranos. Les faltaba portero y me puse yo, con cierta fortuna, jeje… De ahí ya pasé a entrenar con los chavales de mi edad y en poco tiempo a jugar en categoría juvenil y con el equipo Absoluto. Era sobre el año 83, 84 y el waterpolo me atrapó de por vida.

Como todos, empezarías en el agua. ¿Qué recuerdos tienes de aquella etapa de tu vida?

Pues empecé con 8 o 9 años con natación en las antiguas instalaciones de Badía, recién estrenadas, pero al cabo de un par de años tuve una fractura de húmero que me dejó un año en blanco. Después me decanté un tiempo por el fútbol y el tenis, pero ya había adquirido una base para poder jugar a waterpolo. Mis recuerdos son de la mítica y ya desaparecida “Muni” de Sabadell con su globo. Entrenando con Jordi Molet, Llorenç Carbó y con muchos jugadores que actualmente aún son de mis mejores amigos como Pere Carrasco, Marc Alcón, Antoni Nouvilas o Joan Manel Xiberta.

¿Cuándo decidiste pasar del agua al banquillo?

El primer equipo al que entrené fue el absoluto femenino del CN Sant Feliu, allá por el año 90. Cuando dejé el Sabadell, recalé en A-2 (actual Primera) en Sant Feliu. Allí me propusieron compaginar la portería del equipo con entrenar al Femenino y acepté el reto. Fueron 2 temporadas en las que aprendí mucho y me gustó el hecho de ser entrenador. Ya no lo he dejado. Pero siempre te sientes jugador, la temporada pasada aún disputé encuentros de 1a Catalana con el absoluto A de la UAB… contra los chavales que ahora entreno!

¿Qué equipos has entrenado y qué anécdotas podrías contarnos que recuerdes con cariño?

Haré recuento por orden cronológico: CN Sant Feliu Absoluto Femenino, Waterpolo UAB Absoluto Femenino y Absoluto Masculino, CN Sabadell Absoluto Femenino y Absoluto Masculino y ahora CN Poble Nou Absoluto Masculino y Cadete Masculino. Además durante mis 8 años en Sabadell estuve también de segundo entrenador con los equipos juveniles, tanto femeninos como masculinos.
Mis mejores momentos en el waterpolo, sin duda, han sido hasta el momento en el Waterpolo UAB. Creamos un club de amigos con el que llegamos a Primera División, jugando allí muchas temporadas. Lo viví muy intensamente: jugador, entrenador, presidente, gestionando la economía con el vice Ermengol Llorenç… Las anécdotas son incontables, tanto dentro como fuera del agua: resultados increíbles en relación a nuestra estructura, desplazamientos organizados pensando en el after-match… y una filosofía de waterpolo que no tiene parangón en todo el waterpolo estatal. ¡Para escribir un libro!
Pero algo que debo contar, de color rosa, es que cuando era entrenador del CN Sant Feliu Femenino, conocí a una jugadora, Olga, con la que me casé y aún es mi mujer. Tenemos dos hijos que también se han enganchado a las piscinas. ¡Lo mejor del waterpolo, jaja!

Sin duda, tu gran salto hasta el momento ha sido el CN Sabadell donde dirigiste el cuadro femenino absoluto…

Pues sí, pasé de un sensacional club de amigos, a aceptar un reto profesional en mi Club de toda la vida. Fueron 4 años de éxitos deportivos ganando 3 ligas, 2 Copas de la Reina, llegando a una F4 de Copa LEN. Creamos, junto a Mateo Celma, Pere carrasco y Toni Sánchez, toda la estructura femenina de base del Club y eso permitió renovar a prácticamente todo el equipazo que teníamos por un equipo muy joven y que ha sido la base tanto del CN Sabadell como de la Selección Española. Eran malos tiempos en cuanto a recursos y reconocimiento del waterpolo femenino, pero siempre recordaré el espíritu abnegado y la capacidad de trabajo y sacrificio de ese grupo de excelentes jugadoras. De ahí di otro salto, en aquel momento muy grande, al equipo Absoluto Masculino del Sabadell. Era el 2007.

Más tarde asumiste la Dirección Técnica del CNS pero no acabó de cuajar. ¿Por qué?

Compaginé durante 4 años la Dirección Técnica del CNS con el puesto de entrenador del equipo Masculino Absoluto. Lo acepté por qué era una gran ilusión para mí. Imagínate, tu Club te plantea el proyecto soñado. Por primera vez me convertí en profesional full time. Construimos un proyecto junto con Pere Carrasco, que compartía conmigo tareas de entrenador y Dirección Técnica, Marc Alcón como directivo responsable de la sección, directivos clave como Claudi Martí y un equipo de entrenadores muy cualificado, básicamente de la casa.
El proyecto para el masculino era simple, pero requería tiempo y paciencia: Dotar de continuidad a los jugadores formados en nuestra base hasta llenar el equipo absoluto de ellos y que la rueda ya no parase. Además facilitaríamos y fomentaríamos su formación académica. Queríamos crear un fuerte ADN CN Sabadell con los magníficos recursos existentes.
De esta manera dábamos sentido a nuestros recursos de agua, a nuestra Escola Santa Clara y a nuestro potencial en categorías (en 2008 ganamos todos los campeonatos de España de edades y fuimos campeones juveniles en 2008, 09, y 10). Para ello flexibilizamos jerarquías técnicas, creamos herramientas y recursos para nuestros jugadores (como el equipo B en 1º y 2ª División, flexibilidad horaria para estudios, becas, etc), les dimos cabida en nuestro absoluto de DH, les enseñamos un camino y les inculcamos un ADN CNS. Queríamos no estar eternamente condenados a fichar para estar arriba y estar orgullosos de los frutos del trabajo de formación de todos nuestras estructuras (técnicas, directivas y sociales).
En el proyecto femenino nos marcamos una hoja de ruta para ser el mejor equipo de Europa. Había un “nicho de mercado” muy grande ahí y había que aprovecharlo.
A nivel deportivo, los resultados fueron excelentes: éxitos en todas las categorías de edades, equipo absoluto masculino muy competitivo con gran incorporación de jugadores jóvenes de la casa y, un equipo femenino arrasando en España y Campeón de Europa.
A nivel económico optimizamos y racionalizamos los recursos. En 2003, entre 10 personas se llevaban el 80% de un gran presupuesto. En 2011, la redistribución había beneficiado ampliamente al equipo femenino, a los deportistas de la base y a los técnicos.
Todo evolucionaba según los objetivos marcados, pero a veces en el deporte las decisiones no se toman en función de un análisis de validez de un proyecto y de profesionalidad y resultados de un trabajo; y desafortunadamente todas las personas que formaban parte de este ilusionante proyecto debimos abandonarlo a mitad del mismo en 2011.

Este verano vuelves a los banquillos tras un periodo en el que te has mantenido al margen…

¡Pues sí! La desilusión fue enorme en 2011 y me aparté un poco. Necesitaba una “cura” de waterpolo y una fría reflexión. Estudié un Máster de Dirección de Empresas del Deporte en la UB y desconecté. Pero poco a poco me volví a enganchar, primero W. UAB, después BIWPA y ahora de entrenador en CN Poble Nou.
En junio, me llamó un buen amigo y viejo lobo de waterpolo, Joan Colomer, y me comentó que en Poble Nou tenían intención de seguir con el waterpolo en un nuevo proyecto de trabajo con la base y con un absoluto amateur y que él iba a estar allí. Me dijo si me apetecería sumarme. Me hizo mucha ilusión, el gusanillo me picaba. Tuve una reunión con Jordi Homs, el presidente, y me pareció muy bien su propuesta. Solo me quedaba el ok de mi familia, pero como ya me conocen, enseguida lo vieron claro.

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Ha sido un verano lleno de rumores para el Poble Nou. ¿Cómo lo has vivido?

Inicialmente vivía desde la distancia la situación del club, con las noticias que llegaban sobre su posible renuncia a DH y sobre la posibilidad de que el waterpolo en general se viese seriamente afectado. Pensaba que era un lástima para nuestro waterpolo esa situación. Cuando acordé con Jordi mi incorporación, siempre quedó claro que la parte de los equipos de base y el absoluto amateur seguiría pasase lo que pasase con el equipo profesional. El club ha intentado buscar recursos hasta el último momento para seguir en DH, pero no ha habido éxito.

¿Qué proyecto le espera a este Club con Xavi Balaguer al mando y con qué equipo Técnico cuentas para ello?

Bien, el mando es una cuestión de trabajo en equipo con Joan y yo voy a aportar mi profesionalidad y experiencia a este reto ilusionante en un club histórico.
El club ha sufrido muchos cambios de jugadores en todas las categorías. La situación de incertidumbre que se vivió durante un tiempo ha hecho que muchos deportistas optasen por irse a otros clubes, pero nosotros hemos inscrito a 7 equipos de competición, cubriendo todas las categorías del waterpolo para esta temporada. Es una muestra de que nuestra apuesta por la base es firme aunque no vayamos sobrados de chavales. El proyecto pasa por estabilizar los distintos equipos del club en cuanto a número de efectivos y dotar de seriedad y calidad nuestros entrenamientos. Vamos a convertirnos en un Club formador de deportistas y personas del que los chavales no tan solo no quieran irse, si no al que quieran venir.
Contamos con 3 técnicos muy cualificados en una mezcla de experiencia y juventud: Joan Colomer que no necesita presentaciones, con los más peques; Marc Martínez, un joven entrenador con muchas ganas, para los medianos; y yo mismo con los más mayores.

Entrando en materia con BIWPA. Eres un pilar esencial de este proyecto. ¿Cuál es tu función?

Primeramente decirte que estoy muy agradecido a la confianza que Cristina, auténtico motor de BIWPA, y Yuri han depositado en mi desde el primer día. Creo que tengo un perfil muy de BIWPA y que debido a mi formación y experiencia soy muy transversal y puedo ocupar y ocupo diversas funciones. En BIWPA me encargo de la Dirección Técnica y eso implica tareas de entrenador y dirección de campus o algunas tareas en la Academia. Últimamente estoy más orientado a responsable de los equipos extranjeros en los Training Camp y como responsable del amplio proyecto de colaboración con la Federación Holandesa.

La llegada de equipos extranjeros y la Academia hacen de BIWPA algo único en el mundo.

El concepto BIWPA es brutal, ha cubierto un hueco imprescindible en nuestro deporte. He vivido el nacimiento del proyecto desde el primer día y siempre he creído en él. En tiempos de crisis y de maltrato a todos los niveles al “perro flaco” del waterpolo, que surja una iniciativa como BIWPA no tiene precio. Creo que BIWPA complementa la gran labor que hacen los clubes día a día con una serie de proyectos y servicios de altísima calidad como los Campus y Training Camps para equipos. Pero yo destacaría la Academia por innovador. Desde la seriedad, la profesionalidad y la pasión ofrecemos una serie de servicios que van, sin duda, en beneficio de nuestro waterpolo con muchas sinergias con federaciones, clubes y deportistas. En otros deportes llevan años con iniciativas parecidas. Con el tiempo creo que se verá la verdadera importancia y dimensión de BIWPA, aquí y en el mundo del waterpolo internacional.